Un problema de virilidad y fertilidad, al parecer, cuyas consecuencias se están notando en la sociedad.
Desde hace unos meses, arrecia en la publicidad comercial emitida por los canales de televisión, la sugerencia de utilizar unas pastillas dedicadas a los hombres, para que su aparato genital funcione adecuadamente y puedan tener felices relaciones sexuales.
Entre 10, hay tres marcas principales que reiteradamente aparecen en las pantallas, algunas acompañadas de imágenes más que sugestivas de parejas, que en algunos casos, lindan con la pornografía, particularmente cuando esas publicidades llegan a nuestras PC, laptops o teléfonos celulares.
¿Tan al límite o tan extendida está esta situación en que los hombres están fallando, en que sus organismos naturalmente no reaccionan como se espera? Tal vez esto tenga algo que ver con la notoria baja de la natalidad de los hombres blancos estadounidenses. Es un problema que no pienso tenga la comunidad latina ni la negra, ni la árabe.
Y detrás de esto, hay también un tema de política poblacional.
Si se descuida, en tiempo no demasiado extenso, la integración social de un país puede cambiar enormemente. Gente inmigrante puede terminar siendo mayoría, y la cultura y el entramado social mismo de una nación pueden cambiar significativamente, y en formas tal vez no aceptables ni recomendables.
La quintaesencia misma de un país puede modificarse de tal manera que un país puede dejar de tener la identidad que siempre tuvo, por una muy diferente.
Quizás, más allá de que los hombres estén mejor preparados para el acto sexual, pasa también esta andanada de formas artificiales mediante sustancias químicas, para lograr el encendido erótico necesario a fin de que la sociedad toda de un país, no pierda su tradicional identidad.
Es posible que también en la situación actual, se encuentren hombres alcohólicos, y otros que han acudido a drogas ilegales, para "sentirse mejor", pero están pagando un alto precio a esos errores cometidos.
Milton W. Hourcade