Pensamientos, sentimientos, reflexiones con sinceridad y profundidad, compartidas abiertamente.
Prosa, poesía (a veces) y música selecta, para un encuentro diferente entre quienes quieren participar de mi blog.
¿Cómo hago para explicarme a otros? ¿Cómo hago para comprenderme a mi mismo? ¿Cómo hago para conciliar distintos momentos, distintas imágenes de mi mismo? ¿Cómo hago para evitar que me influya cierta música, o que una película romántica arranque lágrimas de mis ojos? ¿y cómo decir del por qué de esas lágrimas, y del por qué cierta música me provoca tremendas emociones? Confieso que me siento mal conmigo mismo. Soy sincero. Procuro ser auténtico, y si hurgo en el fondo más profundo de mi ser, encuentro una constante intensa, que he buscado y pretendido honestamente modificar, pero que sigue allí, imposible de erradicar. Sigue allí, perturbándome. Sigue allí ocupando un lugar, su lugar, y es más fuerte que yo, no lo puedo evitar. Por otro lado es inútil pretender lo que se ha planteado en todo momento como un imposible. Y sin embargo, y a pesar de todo, y por sobre todo, sigo sintiendo en mi fuero más íntimo que de alguna manera, algún día, algo va a ocurrir, que hará que mi corazón estalle de alegría, y que mi alma vuelva a tener la paz que ahora anhela. Confio aún, contra toda esperanza razonable, que un dia --¡y ojalá fuese más pronto que tarde!-- podré tener la mayor compensación de mi vida. La compensacion espiritual más grande. Y esa compensación, sólo requiere un gesto, una palabra....así de simple. Y tal vez, pudiese abrigar la posibilidad de un reencuentro. Claro que sobre bases toalmente diferentes a todo encuentro anterior. Tal vez éste terminase siendo el mejor encuentro de todos, el más maduro, el más digno, el superior. Por otro lado, me desvivo por no hacer sufrir a nadie. No quiero que nadie sufra por mi. Por mis inconsistencias, por eso que está en mi y que no he podido superar ni extinguir. No quiero dañar a nadie. El Ser en Sí sabe que no.
Quiero ser proveedor de paz, armonía y felicidad. Quiero integrarme en una experiencia increíble y maravillosa de un entendimiento cabal, donde se conjuntan fe, cariño, gustos, y placer. Y quisiera que esa experiencia fuese liberadora de todo lo anterior. Me hiciese superar definitivamente todo lo anterior hasta que no tenga más vigencia en mi. Porque quiero vivir intensamente mi hoy y mi futuro.
Y sé que cuento con la compañía, el consuelo, el apoyo y el aliento de alguien que me quiere bien, y quiere lo mejor para mi. Eso me da pie, me da fortaleza para seguir adelante, y me anima a pensar que la felicidad que pueda lograr tal vez sea la clave para reencontrarme a mi mismo en forma totalmente coherente. También sé que hay cosas que requieren tiempo, y que el tiempo es el mejor y más sabio aliado para superar experiencias traumáticas. Así estoy, amigas, amigos. En medio de todo, no desespero, pues sé que el Ser en Sí me ama, no me deja, no me suelta, y a su amparo me siento seguro y protegido.
Tendrán que aprender los palurdos que jamás entenderán lo que es tener nobleza de espíritu, que jamás entenderán la grandeza genial del perdón, la potencia renovadora y constructiva de la reconciliación, que Nelson Mandela, ha sido un ejemplo viviente, en este nuestro tiempo, de alguien que hizo suyas las palabras de Jesús.
Que luego de estar 18 años preso, salió de la cárcel, para continuar su lucha contra el apartheid, y sus primeros pasos fueron invitar a su carcelero para que le acompañara.
Que así, honorablemente, limpiamente, con un planteo para buscar la unión de todo un pueblo y un país, venciendo las diferencias raciales, Mandela llegó a la presidencia, ganó su bien mereceido Premio Nobel de la Paz, (de los pocos que realmente lo han merecido), y hoy descansa en paz, en medio de un pueblo que le celebra. Que celebra su vida, sus logros, y una humanidad --la conciente, la sensible-- que le reconoce como el más extraordinario héroe civil de nuestros tiemos.
Un héroe que desechó la violencia, que prefirió sufrir en carne propia la injusticia de un régimen oprobioso, y que sale de la cárcel con un mensaje de paz, y no uno de odio, y de revancha disfrazada de "justicia".
Olajá esto lo aprendiese más de un gobierno latinoamericano. Ojalá lo aprendiesen muchos que tienen sobre sí cadáveres, muerte, asesinatos, atentados con bombas, asaltos, robos, y que jamás han sido capaces de pedir un público perdón y de buscar la reconciliación de sus pueblos, a los que azuzan una y otra vez con el pretexto de la "justicia", que es sólo venganza, en la mezquina mente y peor espíritu que les anima.Esos que hoy, gobiernan algunos países en América Latina.
Esos que no han sabido elegir el camino de la no-violencia, y del autosacrificio,para llevar sobre si a todo un pueblo, unido, hacia un mañana mejor.
Entre tanto, perenne quedará para la mejor historia de la humanidad, la vida ejemplar de Nelson Mandela, de quien me permito reproducir algunos de sus pensamientos.
"Las dificultades quiebran a algunos hombres, pero forman a otros" - carta a su esposa desde la cárcel.
"Gran odio y violencia jamás pueden construir una nación. Nos estamos esforzando por proceder de cierta manera y hacia un resultado, que asegurarán que todo nuestro pueblo, tanto negros como blancos,emerjan victoriosos"
"Si quieres hacer la paz con tu enemigo, tienes que trabajar con tu enemigo. Entonces él llega a ser tu compañero"
"Sin democracia no puede haber paz"
"Cuando un hombre ha hecho todo lo que considera que es su deber para con su país y con su pueblo, puede descansar en paz"
Ciertamente, Nelson Mandela hizo todo lo que consideró era su deber para con su país y su pueblo, y hoy descansa en merecida paz.
Alguien me podrá decir que estoy atrasado. Lo acepto.
Cuando esta película se estrenó, no la vi, pero fue en 2010, uno de los años más complicados de mi vida.
Tan luego, el año en que quedé viudo...
Ahora, a fines de 2013, la alquilé y la vi.
Se llama"Cartas a Julieta", y es una magnifica historia de amor. Del reencuentro de dos enamorados 50 años más tarde.
Y lo que la película enseña es que el amor no muere. Y que siempre es buen tiempo para el amor y su concreción.
Verdaderamente me emocionó. Es estupenda la búsqueda por el reencuentro, y finalmente el reencuentro mismo.
Entre medio, está la historia más pequeña del romance de Sofía, (interpretada por Amanda Seyfried) la chica que hace posible el reencuentro de los mayores, con su enamorado.
Lo que ocurre es todo previsible, pero la película tiene el encanto del romance, buenas actuaciones, --excepto el muchacho que se enamora de Sofía-- y hermosos paisajes de Verona y la campiña italiana.
Si no la han visto, sinceramente se las recomiendo. Les va a gustar.
A mi también me gustó la música con la cual comienza el filme, y aquí la reproduzco, con su letra, porque la letra en esta canción, es lo que importa.
Será quizás mi sensibilidad. Tal vez algo que me viene de mis abuelos italianos, pero cuando enfrento un viaje largo, que supone casi 12 horas totales de vuelo, no dejo de tener cierta aprensión.
Me gusta volar, y aunque esas horas son cansadoras, da gusto llegar a destino para encontrarse con familiares y amigos.
Emprender mi viaje anual a Montevideo, Uruguay, significa reunirme nuevamente con mi madre, con sus 100 años y medio de edad.
Tener gratisimos encuentros con gente amiga, ya sea individualmente, en grupo o con familias muy queridas.
Implica encontrarse con quienes compartimos temáticas afines para buenas reuniones de análisis y discusión de aspectos específicos.
Y de pronto, se da la oportunidad de viajar a Punta del Este, y poder dar un par de conferencias ilustradas con imágenes en Power Point, con finalidad educativa.
Y otras actividades que pueden surgir, sin descartar un cruce del Río de la Plata, para visitar a la familia de mi hermano en la Argentina, y encontrarme en Buenos Aires también con amigos.
Todo eso supone para mi un viaje al país que me vio nacer y donde viví hasta mis 49 años.
Y por supuesto, conocer gente nueva, trabar nuevas amistades.
Por sobre toda esa actividad y durante el tiempo que esté, cubriéndolo todo como un gan manto existencial, está el verano. Sol, playa, calor.
Voy --también es honesto decirlo-- escapando al invierno de Virginia, donde las nevadas son frecuentes, y las temperaturas bajo cero,lo normal.
El conjunto de todos los elementos a los que me he referido, más los que puedan surgir, hacen del viaje una pequeña aventura, y una ocasión para expectativas, y nuevas experiencias.
Espero aprovechar este viaje al máximo. Estando allá, ya tendré oportunidad de ir compartiendo cosas con ustedes.
Este blog no va a ser un libro de bitácora, pero tendrá apuntes sobre cosas diferentes que pauten mi estadía en el Sur.
"No preguntes qué es lo que otros pueden hacer por tí, pregúntate qué es lo que tú puedes hacer por otros" Yo
La vida es efímera, la vida es corta, y a veces puede suceder lo inesperado.
¿Quién le iba a decir al joven y apuesto actor Paul Walker, que el 30 de Noviembre iba a ser su último día?...y tristemente sucedió.
No tenemos comprada la vida, ¡sólo cuenta el presente!.
Por lo tanto, si tienes algo pendiente, si hay una situación que necesita un adecuado desenlace, una solución digna y de calidad, si has llegado al arco y llevas la pelota, completa la jugada, ¡haz el gol!
No esperes que otros hagan lo que sólo tú tienes y puedes hacer. Y no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, porque...mañana puede ser demasiado tarde...mañana puede llegar a ser ¡nunca!
De modo que toma aliento, emprende la carrera por así decir, y anótate un triunfo.
Lo que tengas que hacer, cualquiera sea la índole de lo que se trate, hazlo hoy.
Lo que tu fuero íntimo de indica, lo que tu corazón te dicte, lo que pensaste y aún no te has animado...no pierdas tiempo, hazlo hoy, hazlo ya.
Entiende además, que tú eres una persona única, que no hay otra como tú, y que lo que tú hagas o no, nadie lo va a hacer por ti. Nadie te va a sustituir.
Vale pues, la frase que puse al principio, que es una paráfrasis de una famosa, perteneciente al presidente John F. Kennedy, en el acto de asunción de su cargo.
Sí, pregúntate lo que tú puedes hacer por otros, y descubrirás una cantidad de posibilidades.
En Filosofía se define a la mismidad como el hecho de ser uno mismo. A diferencia de la otredad.
Y ¿qué significa ser uno mismo?
De mi punto de vista, significa afirmar los rasgos propios de nuestra personalidad. Afirmar aquellas cosas que claramente nos definen como individuos, para nuestra propia conciencia y ante los demás.
Por supuesto que en la base de todo está el "conócete a ti mismo" el gnósete seautón que planteaban los sabios griegos.
Conocerse a uno mismo demanda primero que nada honestidad, no hacerse trampas al solitario. No fabricarse una imagen que no es real.
Conocerse a uno mismo implica saberse los puntos fuertes y las debilidades. Los aciertos y las fallas.
Pero una vez que hemos hecho el leal y noble ejercicio de tamizar todo eso, adquirimos una imagen propia, que nos acompañará toda la vida.
Imagen que no podemos traicionar.
No te importe que alguien piensa que no eres honesto; sé honesto siempre.
No te importe que alguien piense que fabricas historias; atente siempre a los hechos.
No te preocupe de que alguien --sin conocerte-- te califique de mentiroso. Dí siempre la verdad.
No te quite el sueño que alguien diga que eres duro, o inflexible; sé siempre tierno y compasivo.
No te preocupes que alguien se enfade contigo, te destrate, o te juegue una mala pasada; tú actúa siempre rectamente, ejercita el perdón, y deja pasar el tiempo.
Atiende a tu corazón, respeta tus sentimientos, sé fiel a ellos, no te traiciones.
Ten el coraje de ser quien eres.
No seas rebaño, no te amoldes a una sociedad que no te sirve ni te edifica. Sé diferente, sé tú mismo/a aunque digan que vas a contramano.
Busca dentro tuyo lo que más te agrada, lo que más te define, lo que más te apela, y hazlo realidad. Ahí está la clave de la felicidad.
Recuerda, ante cualquier circunstancia, en cualquier situacion de vida: sé tu mismo/a.
Porque no hay otro ser igual a ti. Y nada supera el valor de la autenticidad.