Sunday, July 29, 2018

JUST IN TWO WEEKS!


There are special moments in our lives; those expected and those unexpected; those that provide us with happiness and those which give us sadness or concern.

These last two weeks were a real challenge to my heart.

They begun with a delicate surgical intervention to my son, an operation of more than six hours. Thanks to the Being Itself everything worked well. My son returned to his home and is recovering.

And last Friday, July 27, I received from his family the saddest news that a very dear friend of mine of many years and a wonderful companion of C.I.O.V.I. Germán S. Vázquez (co-founder, member of the Board, investigator) had passed away.

This was devastating to me. But I took the responsibility to spread the news to many people using Facebook, Twitter, and email. And I wrote a special article on the UAPSG web page. I dedicated almost the whole day to do all of that.

The answer was what I expected. Many people –and from various countries— came together with their sympathy and solidarity to the Vazquez family, and to me as a friend.

This compensates in a certain way the strong pain that I feel and is providing me with the spiritual peace that I need.

My heart –and I am referring to the organ— proved to be in good conditions!

May the Being Itself bless the good people of the Earth! 


Milton W. Hourcade
Texts protected by copyright
 
 


¡EN APENAS DOS SEMANAS!


Hay momentos especiales en nuestras vidas; los esperados y los no esperados; los que nos proveen felicidad y los que nos dan preocupación y tristeza.

Estas últimas dos semanas fueron un desafío verdadero a mi corazón.

Ellas comenzaron con una delicada intervención quirúrgica a mi hijo, una operación de más de seis horas. Gracias al Ser en Si todo funcionó bien. Mi hijo retornó a su hogar donde está recuperándose.

Y el viernes pasado, 27 de Julio, recibí de su familia la muy triste noticia de que un muy querido amigo mío de muchos años y un maravilloso compañero del C.I.O.V.I., Germán S. Vázquez (co-fundador, Consejero Directivo e investigador) había fallecido.

Esto fue devastador para mi. Pero asumí la responsabilidad de difundir la noticia a muchas personas usando Facebook, Twitter y correo electrónico. Y publiqué un artículo especial en la página web del GEFAI. Dediqué casi todo el día a hacer todo eso.

La respuesta fue la que esperaba. Muchas personas –y de varios países—se unieron en expresar sus condolencias y solidaridad a la familia Vázquez, y a mí como amigo.

Esto compensa en cierta forma el profundo dolor que siento y me provee de la paz espiritual que necesito.

Mi corazón –y me refiero al órgano-- ¡demostró estar en buenas condiciones!

¡Que el Ser en Sí bendiga a la buena gente de la Tierra!


Milton W. Hourcade
Textos protegidos por derechos de autor 
 

Thursday, July 26, 2018

LA ACELERACIÓN DEL TIEMPO


Sé que ustedes me dirán que es sólo una cuestión psicológica.
Que nuestra amada Tierra está rotando como siempre y que nada ha cambiado físicamente.
Pero, ¿no tenemos la sensación de que el año va más rápido que en décadas anteriores? Quizás es porque estamos muy ocupados o más ocupados que antes también.
No obstante, siendo un jubilado, también tengo este sentir de la aceleración del tiempo.
Las horas, los días y meses vienen y se van rápidamente.
Aquí en Estados Unidos, estamos en Julio y ya le están diciendo a la gente que compre cosas ¡para celebrar la Navidad!
Quisiéramos hacer una miríada de coas y concluimos que no somos capaces de cumplir nuestros deseos y que el tiempo se nos escapa como arena de las manos.
Nos agradaría se más productivos pero la cantidad de cosas a hacer es tal que  sucumbimos a lo imposible.
Muy francamente, comparto esto con ustedes porque es lo que siento.
Quizás ustedes sientan diferente, o tal vez concuerden conmigo.
Me gustaría saberlo.
Entre tanto –por supuesto— trato de hacer lo mejor que puedo y tanto como puedo. Sé que estoy en una especie de carrera contra el tiempo.
A mi edad no tengo el lujo de esos afortunados que tan sólo tienen 20 años. No puedo postergar cosas.
Por lo tanto, estoy obligado a priorizar, y eso es lo que estoy haciendo.
Por otra parte, hay iniciativas que demandan tener contactos, personas clave en posiciones clave que pueden ayudarnos. Y a veces –como es mi caso—se carece de eso. O se tiene que tener el conocimiento de cómo lograr el objetivo de ir a través de ciertos canales, pero hay que buscar a investigar antes de hacer contacto con ellos.
En resumen, el tiempo no se detiene y aún tengo que hacer una cantidad de cosas importantes. Espero poder compartirlas con ustedes.

Milton W. Hourcade
Textos protegidos por derechos de autor 
 




THE ACCELERATION OF TIME


I know you will tell me that it is only a psychological matter.
That our beloved Earth is rotating as always and that nothing has physically changed.
But, don't we have the sensation that the year goes faster than decades before? Maybe it is because we are very busy or busier than before too.
Nevertheless, being a retiree, I can also have this feeling of the acceleration of time.
Hours, days, months come and go quickly.
Here in the USA, we are in July and already are telling the people to buy things for the celebration of Christmas!
We would like to do a myriad of things and we conclude that we are unable to accomplish our wishes and that the time escapes as sand from our hands.
We would like to be more productive but the number of things to do is such that we succumb to the impossible.
Quite frankly, I share this with you because this is what I feel.
Maybe you feel differently, or maybe you agree with me.
I would like to know.
In the meantime --of course-- I try to do my best and as much as I can. I know that I am in a kind of race against time.
At my age, I have not the luxury of those fortunate who are only 20 years old. I cannot postpone things.
Therefore I am obliged to prioritize, and that is what I am doing.
Besides, there are initiatives that demand to have contacts, key people in key positions who can help you. And sometimes --as is my case-- you lack that.  Or you have to have the knowledge of how to reach your goal of going through certain channels, but you have to research and investigate before you make contact with them.
All in all, time is ticking and I still have to do a lot of important things. I hope to be able to share them with you.
Milton W. Hourcade
Texts protected by copyright
 

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Saturday, July 21, 2018

NOSTALGIA FOR THE DECEASED



I am not referring to the loved ones of the family who left this existence, but to a plethora of people we met in the neighborhood, in our studies, in the places where we have worked or developed our activity; to acquaintances, to brothers in the faith, to friends, to companions of a particular activity.

In many moments I start thinking about those who I met in my first job, when I was 18 years old, and I wonder if some of them maybe are still living this reality like me. 

I evoke fellow students at various levels, from school to post-grade, and to my dear and dear and endearing friends of CIOVI, who are no longer with us.

And when they come to my memory, I feel a huge desire to think that they are still there, that I can still write to them and they will answer me, that I will surely find them on Facebook or Twitter, and that I will have the enormous pleasure of enjoying personal encounters and ineffable dialogues. 

So I feel. This is what I call nostalgia for the deceased. For those of whom I refuse to think about the harsh reality that I have lost them, that they are no longer on this side of the existence.

And on the other hand, I feel an enormous gratitude to the opportunity of having been able to meet them, of having been able to share days, months and years of life with them.

Of having known their personal impressions, their cares, their worries, their ideals, what soccer team they were fans of, or what political party they voted for.

Specially having counted on their trust and their friendship.

Sometimes I feel like I've lived a lot to overcome them in their three-dimensional stay.
 
But it's okay, the memory of them is a challenge to give the best of me for the good of many, to continue being more and more who I am. To leave my mark well printed, before the time of my departure arrives.
 
I know I still have challenges ahead and things to do. And I'm happy with that.
 
I do not know if you, my readers, sometimes have instants of that nostalgia for those who are no longer among us. I would risk thinking that yes.

Milton W. Hourcade
Texts protected by copyright
  


NOSTALGIA POR LOS FALLECIDOS





No estoy refiriéndome a los seres queridos de la familia que dejaron esta existencia, sino a una pléyade de personas que conocimos en el barrio, en nuestros estudios, en los lugares donde hemos trabajado, o desarrollado nuestra actividad.

A conocidos, a hermanos en la fe, a amigos, a compañeros de una actividad en particular.

En muchos momentos me pongo a pensar en quienes conocí en mi primer empleo, cuando tenía 18 años, y me pregunto si aún algunos están todavía viviendo esta realidad como yo.

Evoco a compañeros de estudio a diversos niveles, desde la escuela al post-grado, y a mis queridos y entrañables amigos del CIOVI, que ya no están entre nosotros. 

Y cuando vienen a mi memoria, me entran unas ganas enormes de pensar que aún están, que aún puedo escribirles y me responderán, que los encontraré seguramente en Facebook o en Twitter, y que tendré la enorme dicha de disfrutar de encuentros personales y diálogos inefables.

Así siento.  Es esto que llamo nostalgia por los fallecidos. Por aquellos y aquellas que me resisto a pensar en la dura realidad de que les he perdido. Que ya no están de este lado de la existencia.

Y por otro lado, siento un enorme agradecimiento a la oportunidad de haberles podido conocer, de haber podido compartir días, meses, años de vida con ellos/as.

De haber conocido sus improntas personales, sus desvelos, sus preocupaciones, sus ideales, de qué cuadro de fútbol eran hinchas, o a qué partido político votaban.

Sobre todo de haber contado con su confianza y su amistad.

A veces siento como que he vivido mucho para superarles en su estadía tridimensional.

Pero está bien, el recuerdo de ellos es un desafío a dar lo mejor de mí en bien de muchos, a seguir siendo quien soy cada vez más. A dejar mi huella bien marcada, antes de que me llegue la hora de mi partida.

Sé que todavía tengo desafíos por delante y cosas por hacer. Y estoy feliz con ello.

No sé si ustedes, mis lectores, a veces tienen como yo instantes de esa nostalgia por los que ya no están entre nosotros. Arriesgaría a pensar que sí. 
 

Milton W. Hourcade
Textos protegidos por derechos de autor